El regalo del día del padre
16 marzo 2006
Anteayer venía mi hija a revelarme un secreto: tenía un secreto que no me podía contar, y era que me estaba haciendo un regalo en el colegio con motivo del día del padre. Con su cara más secreta, me susurró al oido la contradicción de revelarme el secreto que no podía contarme, incluído en qué consiste el regalo.
Después de ver su ilusión al hacer el regalo y trabajar en él. Después de ver el regalo que me hizo el año pasado, estando en la guardería, y que tengo aquí a mi lado ahora mismo, no dejo de recordar la sonrisa que me salió esta mañana al ver en un centro comercial un anuncio para el día del padre: Regálale un móvil 3G. En realidad, había carteles de Régalale un … para todo, poniendo el catálogo entero del centro comercial entre los puntos suspensivos.
Parece que lo importante hoy en día es gastar el dinero con motivo de cualquier fiesta (a las navidades me remito). La vorágine consumista ya nos ha atacado, contagiado y se ha hecho endémica en nosotros. Nos han inyectado por todos los sentidos la importancia de comprar, tener, poseer, lucir.
Y si no, ¿con que va a ser más feliz un padre que con un nuevo teléfono movil con 3G?
Yo lo tengo claro: con los regalos de mi hija, que económicamente no se pueden comparar. Pero emocionalmente, tampoco

